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    March 16

    Poesia - Lo mejor de...

    Jorge Luis Borges
    (1899 - 1986)

    Borges es ese viejito de biblioteca que nos marea en sus laberintos orientales, en sus ruinas circulares, en sus historias policiales. Mil y una noches no le bastan para cuestionar al tiempoa Dios, a los teólogos, a los guerreros, a todos. Aún asi, le sobró tiempo para introducirnos con intelectual ceremoniosidad a un mundo interminable de literatura, historia, fisica y toda, si toda, la biblioteca de Babel. No hay nada que no se haya leido y nada que no haya compartido.

    Frio, impersonal, intelectual, inalcanzable. Pero querible.


    Ajedrez

    I


    En su grave rincón, los jugadores
    rigen las lentas piezas. El tablero
    los demora hasta el alba en su severo
    ámbito en que se odian dos colores.

    Adentro irradian mágicos rigores
    las formas: torre homérica, ligero
    caballo, armada reina, rey postrero,
    oblicuo alfil y peones agresores.

    Cuando los jugadores se hayan ido,
    cuando el tiempo los haya consumido,
    ciertamente no habrá cesado el rito.

    En el oriente se encendió esta guerra
    cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
    Como el otro, este juego es infinito.

    II


    Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
    reina, torre directa y peón ladino
    sobre lo negro y blanco del camino
    buscan y libran su batalla armada.

    No saben que la mano señalada
    del jugador gobierna su destino,
    no saben que un rigor adamantino
    sujeta su albedrío y su jornada.

    También el jugador es prisionero
    (la sentencia es de Omar) de otro tablero
    de negras noches y de blancos días.

    Dios mueve al jugador, y éste, la pieza
    ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
    de polvo y tiempo y sueño y agonías?


    El remordimiento


    He cometido el peor de los pecados
    que un hombre puede cometer. No he sido
    feliz. Que los glaciares del olvido
    me arrastren y me pierdan, despiadados.

    Mis padres me engendraron para el juego
    arriesgado y hermoso de la vida,
    para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
    Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

    no fue su joven voluntad. Mi mente
    se aplicó a las simétricas porfías
    del arte, que entreteje naderías.

    Me legaron valor. No fui valiente.
    No me abandona. Siempre está a mi lado
    La sombra de haber sido un desdichado.


    Ausencia

    Habré de levantar la vasta vida
    que aún ahora es tu espejo:
    cada mañana habré de reconstruirla.
    Desde que te alejaste,
    cuántos lugares se han tornado vanos
    y sin sentido, iguales
    a luces en el día.
    Tardes que fueron nicho de tu imagen,
    músicas en que siempre me aguardabas,
    palabras de aquel tiempo,
    yo tendré que quebrarlas con mis manos.
    ¿En qué hondonada esconderé mi alma
    para que no vea tu ausencia
    que como un sol terrible, sin ocaso,
    brilla definitiva y despiadada?
    Tu ausencia me rodea
    como la cuerda a la garganta,
    el mar al que se hunde.


    Los justos

    Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
    El que agradece que en la tierra haya música.
    El que descubre con placer una etimología.
    Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
    El ceramista que premedita un color y una forma.
    Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
    Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
    El que acaricia a un animal dormido.
    El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
    El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
    El que prefiere que los otros tengan razón.
    Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.


    Mario Benedetti
    (1920 - )

    Benedetti enfrenta la realidad sin máscaras literarias ni letras politicamente correctas. A veces melancolico, otras tan certero, viejo zorro de mil y un batallas, bizco izquierdozo incurable, pero... ¿quien le puede decir nada? Es la sinceridad en persona y todo lo que dice le sale del corazón.
    Enormísima inspiración y ejemplo de vida, siempre dice "justo" lo que iba yo a decir... por eso y mucho más, gorrrdo panzón, ¡no te vayas nunca!


    Estados de ánimo


    Unas veces me siento
    como pobre colina
    y otras como montaña
    de cumbres repetidas.

    Unas veces me siento
    como un acantilado
    y en otras como un cielo
    azul pero lejano.


    A veces uno es
    manantial entre rocas
    y otras veces un árbol
    con las últimas hojas.
    Pero hoy me siento apenas
    como laguna insomne
    con un embarcadero
    ya sin embarcaciones
    una laguna verde
    inmóvil y paciente
    conforme con sus algas
    sus musgos y sus peces,
    sereno en mi confianza
    confiando en que una tarde
    te acerques y te mires,
    te mires al mirarme.


    Chau número tres


    Te dejo con tu vida
    tu trabajo
    tu gente
    con tus puestas de sol
    y tus amaneceres.

    Sembrando tu confianza
    te dejo junto al mundo
    derrotando imposibles
    segura sin seguro.

    Te dejo frente al mar
    descifrándote sola
    sin mi pregunta a ciegas
    sin mi respuesta rota.

    Te dejo sin mis dudas
    pobres y malheridas
    sin mis inmadureces
    sin mi veteranía.

    Pero tampoco creas
    a pie juntillas todo
    no creas nunca creas
    este falso abandono
    .

    Estaré donde menos
    lo esperes
    por ejemplo
    en un árbol añoso
    de oscuros cabeceos.

    Estaré en un lejano
    horizonte sin horas
    en la huella del tacto
    en tu sombra y mi sombra.

    Estaré repartido
    en cuatro o cinco pibes
    de esos que vos mirás
    y enseguida te siguen.

    Y ojalá pueda estar
    de tu sueño en la red
    esperando tus ojos
    y mirándote.

    Corazón coraza


    Porque te tengo y no
    porque te pienso
    porque la noche está de ojos abiertos
    porque la noche pasa y digo amor
    porque has venido a recoger tu imagen
    y eres mejor que todas tus imágenes
    porque eres linda desde el pie hasta el alma
    porque eres buena desde el alma a mí
    porque te escondes dulce en el orgullo
    pequeña y dulce
    corazón coraza

    porque eres mía
    porque no eres mía
    porque te miro y muero
    y peor que muero
    si no te miro amor
    si no te miro

    porque tú siempre existes dondequiera
    pero existes mejor donde te quiero
    porque tu boca es sangre
    y tienes frío
    tengo que amarte amor
    tengo que amarte
    aunque esta herida duela como dos
    aunque te busque y no te encuentre
    y aunque
    la noche pase y yo te tenga
    y no.


    Rostro de vos


    Tengo una soledad
    tan concurrida
    tan llena de nostalgias
    y de rostros de vos
    de adioses hace tiempo
    y besos bienvenidos
    de primeras de cambio
    y de último vagón.

    Tengo una soledad
    tan concurrida

    que puedo organizarla
    como una procesión
    por colores
    tamaños
    y promesas
    por época
    por tacto
    y por sabor.

    Sin temblor de más
    me abrazo a tus ausencias
    que asisten y me asisten
    con mi rostro de vos.

    Estoy lleno de sombras
    de noches y deseos
    de risas y de alguna
    maldición.

    Mis huéspedes concurren
    concurren como sueños
    con sus rencores nuevos
    su falta de candor
    yo les pongo una escoba
    tras la puerta
    porque quiero estar solo
    con mi rostro de vos.

    Pero el rostro de vos
    mira a otra parte
    con sus ojos de amor
    que ya no aman
    como víveres
    que buscan su hambre
    miran y miran
    y apagan mi jornada.

    Las paredes se van
    queda la noche
    las nostalgias se van
    no queda nada.

    Ya mi rostro de vos
    cierra los ojos
    y es una soledad
    tan desolada.


    Julio Cortázar
    (1914 - 1984)

    Cortázar es ese genio creativo querible, un loco que te arranca de las miserias de la rutina y te sumerge en su mundo de imposibles cotidianos con un humor corrisivo, insolente, terriblisimo intelectual pero enemigo de la pompa y la ceremoniosidad, él se sonrie en silencio, en incondicional complicidad con el lector. Apasionado de las pasiones, creativo incurable, tiernisimo pelotudo, ¡grandisimo cronopio!


    Bolero

    Qué vanidad imaginar
    que puedo darte todo, el amor y la dicha,
    itinerarios, música, juguetes.
    Es cierto que es así:
    todo lo mío te lo doy, es cierto,
    pero todo lo mío no te basta
    como a mí no me basta que me des
    todo lo tuyo.

    Por eso no seremos nunca
    la pareja perfecta, la tarjeta postal,
    si no somos capaces de aceptar
    que sólo en la aritmética
    el dos nace del uno más el uno.

    Por ahí un papelito
    que solamente dice:

    Siempre fuiste mi espejo,quiero decir que para verme tenía que mirarte.

    Happy New Year

    Mira, no pido mucho,
    solamente tu mano, tenerla
    como un sapito que duerme así contento.
    Necesito esa puerta que me dabas
    para entrar a tu mundo, ese trocito
    de azúcar verde, de redondo alegre.

    ¿No me prestás tu mano en esta noche
    de fìn de año de lechuzas roncas?
    No puedes, por razones técnicas.
    Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
    el durazno sedoso de la palma
    y el dorso, ese país de azules árboles.

    Así la tomo y la sostengo,
    como si de ello dependiera
    muchísimo del mundo,
    la sucesión de las cuatro estaciones,
    el canto de los gallos, el amor de los hombres.

    Siempre empezó a llover


    Siempre empezó a llover
    en la mitad de la película,
    la flor que te llevé tenía
    una araña esperando entre los pétalos.

    Creo que lo sabías
    y que favoreciste la desgracia.
    Siempre olvidé el paraguas
    antes de ir a buscarte,
    el restaurante estaba lleno
    y voceaban la guerra en las esquinas.

    Fui una letra de tango
    para tu indiferente melodía.


    Después de las fiestas


    Y cuando todo el mundo se iba
    y nos quedábamos los dos
    entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

    qué hermoso era saber que estabas
    ahí como un remanso,
    sola conmigo al borde de la noche,
    y que durabas, eras más que el tiempo,

    eras la que no se iba
    porque una misma almohada
    y una misma tibieza
    iba a llamarnos otra vez
    a despertar al nuevo día,
    juntos, riendo, despeinados.

    Tala


    Llévese estos ojos, piedritas de colores,
    esta nariz de tótem, estos labios que saben
    todas la tablas de multiplicar
    y las poesías más selectas.
    Le doy la cara entera, con la lengua y el pelo,
    me quito las uñas y dientes y le completo el peso.
    No sirve esa manera de sentir.
    Qué ojos ni qué dedos.
    Ni esa comida recalentada, la memoria,
    ni la atención, como una cotorrita perniciosa.
    Tome las inducciones y las perchas
    donde cuelgan las palabras lavadas y planchadas.
    Arree con la casa, fuera de todo,
    déjeme como un hueco, o una estaca.
    Tal vez entonces, cuando no me valga
    la generosidad de Dios, eso boy scout,
    y esté igual que la alfombra que ha aguantado
    su lenta lluvia de zapatos ochenta años
    y es urdimbre no más, claro esqueleto donde
    se borraron los ricos pavorreales de plata,
    puede ser que sin vos diga tu nombre cierto
    puede ocurrir que alcance sin manos tu cintura.

    Quizá la más querida


    Me diste la intemperie,
    la leve sombra de tu mano
    pasando por mi cara.
    Me diste el frío, la distancia,
    el amargo café de medianoche
    entre mesas vacías.

    La Lenta Máquina del Desamor...


    La lenta máquina del desamor,
    los engranajes del reflujo,
    los cuerpos que abandonan las almohadas,
    las sábanas, los besos,

    y de pie ante el espejo interrogándose
    cada uno a sí mismo,
    ya no mirándose entre ellos,
    ya no desnudos para el otro,
    ya no te amo,
    mi amor.

    Antes, Después...


    Como los juegos al llanto
    como la sombra a la columna
    el perfume dibuja el jazmín
    el amante precede al amor
    como la caricia a la mano
    el amor sobrevive al amante

    pero inevitablemente
    aunque no haya huella ni presagio

    aunque no haya huella ni presagio
    como la caricia a la mano
    el perfume dibuja el jazmín
    el amante precede el amor
    pero inevitablemente
    el amor sobrevive al amante
    como los juegos al llanto
    como la sombra a la columna

    como la caricia a la mano
    aunque no haya huella ni presagio
    el amante precede al amor
    el perfume dibuja el jazmín
    como los juegos al llanto
    como la sombra a la columna
    el amor sobrevive al amante
    pero inevitablemente...

    Para leer en forma interrogativa


    Has visto,
    verdaderamente has visto
    la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...
    Has tocado,
    de verdad has tocado
    el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...
    Has vivido
    como un golpe en la frente,
    el instante, el jadeo, la caída, la fuga...
    Has sabido
    con cada poro de la piel, sabido
    que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,
    había que tirarlos
    había que llorarlos
    había que inventarlos otra vez.